Ofrecer trabajo a las personas, al igual que invertir en investigación, innovación e instalaciones, permite mirar hacia el futuro, garantizando la supervivencia a lo largo del tiempo de cualquier empresa. Pero todo esto se considera irrelevante en el marco neocapitalista que domina hoy día. Es mucho más provechoso destinar los beneficios a la especulación financiera. Así, las empresas privadas pasan de ser lugares de creación de valor a ser medios de extracción de valor. Cada año se sustraen cantidades cada vez mayores de dinero de la economía productiva para jugárselas en la bolsa e invertirlas en productos financieros.
Francesco Varanini